Por más de 12.000 años, los perros han sido asociados estrechamente con la raza humana. Incluso es probable que la relación haya comenzado 80.000 años antes, cuando el hombre realizó los primeros intentos de domesticar al ancestro común de todos los perros, el lobo.
Aunque el perro puede haber tenido que ganar su alimento utilizando sus habilidades de la caza y el cobro, así como de guardia y rastreo, no hay duda de que en esos primeros días su relación con el hombre involucraba las cualidades de mutuo afecto, confianza y comprensión.
Para ayudarle a entender mejor a su perro, aquí le suministramos información y explicación detalladas sobre la manera en que su perro se comporta y se relaciona con su medio ambiente.
Los sentidos del perro El olfato El lenguaje corporal Vocalización Conducta alimenticia Conducta sexual
Los sentidos del perro
Cuando se encuentra en estado salvaje, el perro caza para sobrevivir y sus sentidos se han desarrollado para ayudarlo a lograr esto en la forma más efectiva. El oído, la vista, el tacto, el gusto y el olfato, son todos importantes, pero en los perros mascotas de hoy en día, el grado en el que estos se desarrollan ha sido modificado debido a los años de cría selectiva. Por ejemplo, los sabuesos veloces, como el Greyhound, el Afgano y el Saluki, son todos cazadores que utilizan la visión, por lo que pierden interés si no pueden ver a su presa. Por otra parte, los Bloodhound, los Basset hound y los Beagles, todos cazan utilizando el sentido del olfato y rastrearán por horas un olor que puede tener hasta siete (7) dias desde que se originó.
De hecho, todos los perros tienen un sentido del olfato muy bien desarrollado y sus narices son casi tan sensibles como nuestros ojos cuando se trata de distinguir entre dos individuos similares. El olfato no sólo es importante para encontrar comida, sino que también es una de las formas más importantes de comunicación de los perros.
Aunque ellos pueden ver bien en la distancia, lo cual es muy útil para cazar, la mayoría de los perros no son capaces de enfocar objetos que estén a menos de 25 cm. de distancia. Ellos pueden distinguir los colores, aunque estos les pueden parecer opacos, y pueden ver más claramente que los humanos cuando la luz es tenue.
Aunque su habilidad para distinguir los detalles es limitada, los perros son muy sensibles al movimiento. Un objeto fijo puede no ser distinguido a distancia, pero el perro será capaz de detectarlo apenas se mueva.
El sentido del oído está bien desarrollado en los perros y ellos pueden escuchar sonidos dentro de un rango de frecuencia más amplio que el que puede escuchar el ser humano. Al menos explotamos esta habilidad cuando utilizamos silbatos ultrasónicos para entrenar a los perros. Los perros pueden encontrar que los sonidos de alta frecuencia, como aquellos emitidos por las aspiradoras y otros aparatos domésticos, son incómodos y hasta pueden producirles dolor. La habilidad de escuchar es superior en las razas con orejas erectas, las cuales actúan como amplificadores para los sonidos recibidos, y en aquellas razas que pueden mover sus orejas en la dirección de la cual proviene el sonido escuchado.
El gusto, junto con el olfato, juega un papel importante en determinar qué comidas en particular prefiere comer un perro. La mayoría de los perros disfrutan de un amplio rango de sabores y se sabe que a muchos les gustan los dulces.
Como todos los demás mamíferos, los perros son sensibles a la temperatura y al dolor, y responderán con placer ante una caricia amistosa. La sensibilidad corporal variará de acuerdo al perro, pero la mayoría disfruta al ser acariciados alrededor de la cabeza, el pecho y la espalda. Sin embargo, muchos se vuelven defensivos si se les toca la cola y las caderas, o las patas.
El olfato
Los olores en el aire y en la tierra, pueden proveer al perro una gran cantidad de información sobre los acontecimientos que ocurren en la localidad y pueden ser considerados como el equivalente de los periódicos caninos. Existen dos formas en las que los perros pueden comunicarse a través del olor. En la primera, ellos depositan sus esencias en el ambiente a través de los excrementos, la orina o las secreciones glandulares, para que otros perros las descubran y, la segunda forma, es cuando el olor de sus propios cuerpos les dará información sobre ellos mismos.
La orina en los perros no sólo sirve para vaciar la vejiga. Muchos dueños de perros conocen el deseo de sus animales de levantar frecuentemente su pata y depositar pequeñas cantidades de orina en numerosos lugares diferentes. Esto es una forma de marcar su territorio y de hacerse publicidad. Al levantar la pata para orinar, la esencia es depositada al nivel de la nariz de otros perros. Las perras también pueden levantar una de sus patas traseras cuando orinan y ¡algunas llegan a realizar verdaderos actos acrobáticos al levantar las dos patas traseras para dejar un rastro de orina sobre un objeto vertical!
Tanto el perro como la perra investigarán las marcas de esencias dejadas por otros perros y pueden volver a marcar el área con su propia orina. Una hembra dominante esperará hasta que otra perra termine de orinar para depositar su orina en el mismo sitio. Aunque el marcado territorial es menos importante para los perros domésticos que para los perros salvajes, es probable que el marcar con esencias ayude al perro a relajarse inundando el área con su propia y familiar esencia.
La orina de la perra también contendrá información sobre su ciclo de ovulación y receptividad sexual. Los perros, en particular, pueden detectar esto y pueden viajar grandes distancias para buscar a la perra en celo.
Generalmente, los olores también son un medio de comunicación muy importante entre los perros. La esencia es producida por las secreciones de las glándulas alrededor del cuerpo, particularmente alrededor de la cara, la región anal y la cola. Cuando dos perros que no se conocen se encuentran, se investigarán el uno al otro oliéndose, particular en la zona de la cabeza y la región anal. El perro más sumiso llevará la cola entre sus patas traseras para evitar ser olido nuevamente.
El lenguaje corporal
Una de las razones por la que los perros son excelentes mascotas, es la asombrosa capacidad que tienen para comunicarse con los humanos. Los perros de compañía nos ven como una extensión de su propia familia canina y rápidamente interpretan nuestros estados de ánimo y nuestras intenciones. Un entendimiento sobre cómo los perros se comunican entre sí, ayudará al dueño observador a descifrar correctamente los mensajes que su perro le quiere transmitir.
Los perros se pueden comunicar con otros perros a través de una serie de señales, incluyendo una variedad de expresiones faciales, posturas corporales, ruidos y esencias. Su perro utilizará su boca, ojos, oreja e incluso su cola, para expresar sus emociones. Al leer la combinación de expresiones corporales, usted debería poder deducir cual de los dos perros es el de mayor jerarquía en cualquier situación o confrontación.
Un perro que se siente molesto o agresivo, tratará de hacerse percibir como si fuera un animal más largo y poderoso. Se parará erguido, con las orejas y la cola erectas, sacará el pecho hacia adelante y puede levantar los pelos alrededor de su cuello y a lo largo de su espalda. También puede mover su cola lentamente y gruñir.
Por otra parte, un perro sumiso tratará de parecer más pequeño y más parecido a un cachorro. Los perros adultos pueden reprimir a un cachorro, pero usualmente no los atacan.
Es probable que su acercamiento a un individuo dominante sea lateral, agachándose muy bajo, manteniendo la cola baja y meneándola de forma entusiasta. También puede intentar lamer las patas y la cara del perro dominante, o persona, y si esto no es lo suficientemente apaciguador, puede entonces rodar sobre su espalda para exponer su pelvis. En esta posición, algunos perros dejan escapar algo de orina involuntariamente.
Un patrón de comportamiento el cual es característico de los perros, y familiar a casi todas las personas, es el movimiento de sus colas. La mayoría de las personas reconocen que una cola que se mueve libre y suelta es indicativo de placer y una demostración de conducta amistosa en general. El movimiento exagerado de la cola, el cual se extiende a toda la cadera, puede ser visto en los perros subordinados, así como en los perros de colas muy cortas.
La cola, sin embargo, es también un indicador de otras emociones. Una cola que se mueve lenta y rígidamente, alineada con la espalda, expresa molestia. Si se mantiene baja, sobre las patas traseras del animal, es señal de miedo. Los perros ansiosos, o nerviosos, pueden mover sus caídas y rígidas colas en señal de pacificación.
La forma normal en que un perro debe llevar la cola ha sido modificada a través de la cría selectiva y de los cortes que se le han realizado a la misma. Algunas razas, como el Whippet y el Greyhound italiano, llevan su cola naturalmente en posición hacia abajo, pero en general, una cola que se lleva a más de 45 grados sobre el nivel de la espina dorsal, expresa interés y alerta.
Las expresiones faciales de su perro le dirán mucho sobre su estado de ánimo, bien sea porque esté ansioso o excitado, asustado o juguetón, o cualquier otro estado de ánimo que él puede expresar dentro de un gran repertorio de emociones que puede sentir.
Las orejas estarán erectas cuando se encuentre alerta o escuchando algo con interés, pero las echará hacia atrás y las pegará de la cabeza cuando quiera expresar placer, sumisión o miedo. Para interpretar correctamente sus estados de ánimo, usted debe observar otras señales corporales al mismo tiempo.
Los ojos pueden estar rasgados, o medio cerrados, si experimenta placer o sumisión, pero estarán completamente abiertos cuando esté agresivo.
En estado salvaje, el líder de la manada puede mantener el control sencillamente mirando al perro subordinado. Los dos animales continuarán mirándose fijamente hasta que uno de los dos animales rete al otro, o hasta que uno de los dos baje la cabeza y se retire. Si el perro dominante continúa mirando al perro sumiso después de que éste ha retirado la mirada, el último se sentirá confundido y podrá morder como una reacción ante el miedo que siente. Si no se rompe el contacto visual, el perro dominante reforzará su amenaza rezongando, gruñendo e incluso, atacando.
Usted no debe sostener la mirada de su perro si este tiene tendencias agresivas o de nerviosismo, ya que esto puede provocar un ataque. No obstante, el contacto visual regular y gentil con el amo es reconfortante para el perro y reafirma su relación.
Los perros sumisos y aquellos de ciertas razas, como los Labradores, pueden parecer sonrientes cuando abren sus bocas para mostrar sus dientes en una mueca torcida que demuestra amistad. Sin embargo, en el refunfuñar del ataque, ambos labios se retraen para mostrar la mayoría de los dientes y esto puede ser acompañado con un gruñido.
Un perro puede manifestar sus deseos de jugar levantando una de sus patas, o haciendo una reverencia de juego, la cual es a menudo acompañada por un ladrido, para llamar la atención. Otros gestos incluyen el ofrecer el objeto para jugar, o empujar a otro perro para iniciar una persecución.
Vocalización
Casi inmediatamente despues de nacer, los cachorros llorarán emitiendo una gran variedad de tonos. La madre sabrá si están hambrientos, contentos o adoloridos, según los sonidos que emitan. El primer ladrido puede ser escuchado a partir de la tercera o cuarta semana de nacidos. Los ladridos son utilizados por su perro para comunicar una variedad de sentimientos, y un sonido diferente puede ser utilizado en situaciones diferentes. Él puede ladrar como una advertencia, para alejar a los intrusos o para reclamar su territorio, o puede ladrar para saludar, o durante un juego, o como una llamada general de atención.
Los gruñidos son utilizados para comunicar advertencia o amenaza, o puede ser utilizado como defensa. Usted no debe retar, y los niños nunca deberían acercarse, a un perro que está gruñendo, ya que esto puede provocar un ataque. Los perros pueden gruñir cuando están jugando con otros perros, pero en estos casos su lenguaje corporal, claramente, no demuestra agresión. Algunos perros pueden emitir un leve murmullo de "conversación" cuando son acariciados por sus dueños, pero, nuevamente, sus cuerpos se encuentran relajados y no preparados para el ataque.
Un aullido es un llamado a larga distancia y puede ser escuchado a mayor distancia que un ladrido. Un perro que aúlla por lo general se encuentra solo y probablemente esté buscando contacto social de algún tipo. El gemido y el sollozo son utilizados para demostrar sumisión, para saludar y para demostrar dolor. El gañido es emitido cuando el perro siente dolor o es vencido en una pelea. El perro emite ladridos agudos y cortos cuando está excitado, como por ejemplo cuando se emociona durante una carrera.
Conducta alimenticia
Por naturaleza, los perros son animales carnívoros y cazadores, aunque demuestran ser bastante flexibles en cuanto a sus dietas y, en estado salvaje, pueden llegar a comer productos de las plantas, tales como grama y bayas. Aunque los medios por los cuales los perros domésticos obtienen su comida son muy diferentes a los de sus ancestros, los mecanismos básicos de conducta sobre los cuales se fundamenta la selección del alimento pueden estar todavía intactos, aunque de alguna manera se encuentren modificados por el proceso de domesticación.
Aunque muchos perros parecieran no tener ningún tipo de preferencia en cuanto a los alimentos que ingieren, otros, particularmente los perros de razas muy grandes y muy pequeñas, pueden ser muy exigentes a la hora de comer. Los perros prefieren las dietas basadas en carnes en lugar de las dietas basadas en cereales, aunque pueden preferir un tipo específico de carne, como el vacuno, sobre el otro tipo de carne. Ellos disfrutan de un amplio rango de sabores y muchas veces prefieren las comidas dulces, así como las que tengan un sabor salado o fuerte. El olor de los alimentos también es importante y tiene un gran efecto sobre su sabor.
La mayoría de los perros comerá, sin ningún problema, el mismo tipo de comida, todos los días. Esto es perfectamente razonable si se trata de una dieta balanceada y contiene todos los nutrientes esenciales. Sin embargo, a muchos perros les gusta disfrutar de algún tipo de variedad en sus dietas, aunque los alimentos desconocidos pueden ser rechazados al principio o pueden provocar un ataque de diarrea. En estos casos, la mejor opción es comprar la misma marca de alimento, pero preferiblemente con un sabor diferente.
La mayoría de los perros son alimentados una vez al día, pero ellos se adaptan fácilmente a cualquier régimen alimenticio impuesto por sus dueños. A pesar de que pueden pasar varios días sin comer cuando se encuentran en estado salvaje, la mayoría de los perros prefieren recibir su ración de comida distribuida en varias porciones diarias. Cualquiera que sea el régimen que usted escoja para alimentar a su perro, puede evitar los problemas si iguala el consumo total de alimentos de su perro con sus requerimientos energéticos y, por supuesto, se asegura que la dieta en general es nutricionalmente completa y balanceada.
La mayoría de los perros tiende a comer de más si les es permitido un acceso ilimitado a la comida, aunque esto presenta variaciones de acuerdo a la raza y a cada perro en particular. Esto puede estar relacionado a la tendencia de regurgitar comida cuando se encuentran en estado salvaje y la misma necesita durar varios días entre cada cacería. Los perros protegen sus alimentos y, mientras comen, ahuyentarán a los intrusos e incluso se enfrentarán a otros individuos dominantes para defender su comida. En la casa, el perro debe ser enseñado desde pequeño a cederle a usted su comida si usted lo solicita. Sin embargo, los niños deben ser enseñados a no aproximarse a un perro cuando está comiendo o royendo un hueso.
Conducta sexual
Como todos los demás animales, los perros tienen un instinto básico para reproducirse y mantener viva a la especie. Sin embargo, la hembra se apareará sólo en momentos específicos, usualmente dos veces al año, cuando se dice que se encuentra en celo. Por otra parte, los perros adultos se aparearán en cualquier momento del año, si se les permite andar errantes, y pueden viajar grandes distancias para buscar a la perra que está en celo.
La perra usualmente se encuentra en celo por un período de tres semanas y se torna muy atractiva para los machos durante este período. Su comportamiento también puede cambiar y se puede tornar inquieta y más excitable, pero normalmente no es sino hasta la segunda semana de su celo que la perra permite que el perro se aparee con ella. Sin embargo, todas las perras son diferentes y algunas veces el perro puede aparearse con la perra tan temprano como en el primer día o tan tarde como en el último día de su celo. Por lo tanto, asegúrese de mantener a su perra alejada de los perros durante su período de celo.
Algunas perras mostrarán algunos síntomas de embarazo, uno o dos meses después de su celo, incluso si no se encuentra preñada o si ni siquiera se ha apareado. Esto es conocido como un embarazo falso. Las perras afectadas pueden producir leche y mostrar otros signos de comportamiento maternal, tales como preparar nidos y juguetes maternales, así como otros objetos relacionados con esta etapa. Busque el consejo de su veterinario si esto llega a ocurrir.
Algunos aspectos de la conducta reproductora pueden ser una molestia para los amos. La esterilización, o alguna otra forma de control de reproducción, puede ser aconsejables si usted no está pensando en hacer que su perro tenga crías. Su veterinario le aconsejará sobre las opciones que tiene a disposición.
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